20 minutos de juego juntos

Veinte minutos de juego juntos pueden ser el mejor momento del día. El problema casi nunca es el tiempo: es no saber a qué jugar.

Sentarse en el suelo con un niño de tres años y no tener ni idea de qué hacer es una situación incómoda que casi nadie confiesa. Y acaba siempre igual: al cabo de cinco minutos, alguien coge el móvil.

Estos son los juguetes que elegimos precisamente porque un adulto también se queda.

Tres juegos concretos para esta tarde

El reto del pulso — con Lluvia

«A ver quién retira más palillos sin que caiga ninguna bola.» Por turnos, contando en voz alta. Funciona a partir de los 3 años y engancha a cualquier adulto.

Copia mi torre — con Juncos

Tú montas una secuencia de cuatro discos, él la copia. Luego al revés, y te toca a ti copiar la suya. Es memoria visual, atención y turnos, disfrazado de juego tonto.

Caza de colores — con Bosque

Sacas una ficha de color y él tiene que encontrar algo de ese color en la habitación antes de que cuentes hasta diez. A partir de los 3 años.

Tres reglas que lo hacen funcionar

  1. El móvil, en otra habitación. No en silencio, en otra habitación. Es la diferencia entre veinte minutos y veinte minutos de verdad.
  2. No corrijas. Si la torre está mal hecha, se cae sola y ya aprende. Tu papel es jugar, no enseñar.
  3. Termina antes de que se canse. Se recuerda mejor lo que se corta en el mejor momento.

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Los tres juguetes. Envío gratis y 30 días de devolución.